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Palabras en el mapa serrano: El paisaje (segunda parte)


Este artículo es continuación del anteriormente publicado por PuraSierra, titulado Palabras en el mapa serrano: El paisaje (primera parte). La introducción que viene a continuación es básicamente la misma que ya se hizo en el mismo, por lo que el lector que ya la conozca puede saltarla pulsando aquí.

PuraSierra trabaja con una base de datos geo-referenciada que incluye cerca de treinta mil términos, todos pertenecientes a la zona serrana de su ámbito de actuación. Cada uno de ellos tiene, aparte de otros datos de menor importancia, su nombre (o nombres) y sus coordenadas geográficas de localización (de un punto concreto o de una sucesión de ellos en el caso de, por ejemplo, cursos fluviales, caminos o límites).


Palabras en el mapa serrano: El paisaje (primera parte)


PuraSierra trabaja con una base de datos geo-referenciada que incluye cerca de treinta mil términos, todos pertenecientes a la zona serrana de su ámbito de actuación. Cada uno de ellos tiene, aparte de otros datos de menor importancia, su nombre (o nombres) y sus coordenadas geográficas de localización (de un punto concreto o de una sucesión de ellos en el caso de, por ejemplo, cursos fluviales, caminos o límites).


Los escasos, recónditos y venerables tilos. Usos, toponimia y visión fotográfica

Tilo en el Rincón de Rilaga (Cuenca)

Cada tilo serrano es un regalo de la naturaleza en forma de árbol. Y es que todos ellos son auténticas reliquias, vestigios de un pasado en el que las condiciones climatológicas les eran mucho más propicias. Muchos los consideran seres sagrados. Para otros, entre los que me incluyo, son míticos. Su escasez, así como su clarísima tendencia a estar en sitios recónditos y de difícil acceso, nos hacen sentir una gran veneración hacia todo lo que representan.

Herbología serrana: el imprescindible romero. Usos y toponimia


Entre las plantas aromáticas y medicinales que pueblan nuestras sierras, el romero es posiblemente la que más usos tradicionales tiene y, con seguridad, una de las más deseadas. Se utiliza con fines medicinales, cosméticos, gastronómicos e incluso espirituales. Seguramente no hay otra hierba con más aplicaciones, lo que hace que la califiquemos de imprescindible.

Es un arbusto mediterráneo, leñoso y muy aromático. Su nombre científico es Rosmarinus officinalis .Podemos encontrar ejemplares de hasta casi dos metros de longitud. En nuestras sierras es abundante, pero raramente lo encontraremos por encima de los 1400 metros sobre el nivel del mar. Dadas las elevaciones de nuestros términos municipales, esta característica impide que en los más altos podamos verlo crecer. Sin embargo, en todos es muy conocido y querido. Su cultivo es muy simple por lo que tampoco falta en estos. Requiere poca agua.

Toponimia: sobre ciervos, gamos, corzos, muflones, jabalíes y cabras monteses

Corzo. Fotografía 1

No ha sido fácil titular este artículo. Puestos a hablar sobre los seis animales que se citan en el mismo, el primer planteamiento es cómo definirlos sin necesidad de citarlos todos y así hacer un encabezamiento más corto. Ninguna de las opciones barajadas nos ha convencido totalmente, motivo por el cual aparece la lista completa y, por lo tanto, no hay error posible.

No cabe duda de que todos esos animales comparten muchas características. Por ejemplo, todos viven libremente en nuestras Sierras, son muy conocidos por sus habitantes, están perfectamente integrados en el medio natural, son mamíferos y son codiciados, aunque con diferentes objetivos, por ciertos fotógrafos y miles de cazadores. Sin embargo éstas no les hacen únicos. Hay otros animales que también las cumplen, como por ejemplo el zorro, tratado por PuraSierra en el artículo Toponimia: el zorro, ese gran conocido. Incluso serían discutibles los casos del oso o el lobo, respectivamente descritos en Las huellas del oso en nuestra toponimia. El Hosquillo y los osos serranos y El lobo: historia, toponimia y su previsto retorno.


Toponimia del habla serrana: con todo el respeto, sobre Tías y Tíos

Paneles informativos de parajes serranos con la palabra "Tío" o "Tía"

En la fotografía de cabecera vemos cuatro carteles públicos que presentan cuatro sitios singulares de la zona PuraSierra. Dispuestos por las autoridades en los correspondientes parajes, orientan a sus lectores sobre cuestiones propias de los mismos. Por lo tanto, todos esos lugares tienen en común que son lo suficientemente importantes para que al viajero, turista o paisano se le aporte algún tipo de información que intente satisfacer su curiosidad.


El boj, la planta amiga: características, usos y toponimia

Bujedal cercano a Valdemeca

Al pensar en el boj, lo primero que se me viene a la cabeza, como he citado en el título, es que es una planta amiga. Cualquiera que haya caminado mucho campo a través por nuestros montes, tanto en pendiente como en llano, se habrá encontrado en muchas ocasiones con que la maraña entre la que tiene que avanzar es casi impenetrable. Multitud de arbustos, muchos con temibles espinas, otros pegajosos y otros muy leñosos, dificultan el paso. Seguir adelante se vuelve entonces complicado y hay que hacerlo muy lentamente, no sin sufrir enganches y pinchazos, siempre mirando detenidamente las plantas que tenemos muy pocos centímetros por delante. Normalmente el agobio acaba en cuanto vemos al amigo boj. Sus flexibles ramas y sus pequeñas y frescas hojas convierten el martirio anterior en una agradable caricia natural, ante todo porque ya podemos caminar con libertad total sabiendo que, al menos por unos pasos, nosotros y nuestras ropas tendremos un aliado.


El lobo: historia, toponimia y su previsto retorno

Lobo

Estamos en el periodo Paleolítico. Los hombres y los lobos, todos habitantes del hemisferio norte terrestre, son cazadores. Los hombres son también recolectores. Es un buen momento para los cazadores. Los herbívoros abundan tanto que hay de sobra para todos. Los hombres y los lobos se ignoran, cada uno ocupado en sus asuntos y sin tener interferencias mutuas. Ambas especies, aunque sus miembros no lo saben, están destinadas a supervivir cuando los tiempos sean peores. Su destino es favorable porque los dos son capaces de cazar todo tipo de animales y de hacerlo de forma colaborativa, es decir, formando grupos de cazadores que aúnan sus fuerzas para conseguir más fácilmente el objetivo final. Miles de años más tarde los hombres aprenderán a poner nombre a las cosas y entonces, para aplicársela a ellos mismos y a los lobos, inventarán la palabra sociedad.


Las huellas del oso en nuestra toponimia. El Hosquillo y los osos serranos

Oso en el Rincón Del Buitre (El Hosquillo)

Es difícil que algún nacido en la zona PuraSierra o amante de la misma tenga recuerdos de osos en libertad. Parece, según los estudiosos del tema, que en los primeros años del siglo pasado la especie desapareció de estas tierras. Sobre 1940 sucedió el último avistamiento en la parte turolense. Ya hacía bastantes años que en la parte de Cuenca y Guadalajara no se veía ninguno.

En rigor, sí ha habido osos en libertad con posterioridad a esta fecha. Hay quien recordará episodios de algunos que consiguieron escapar de su semi-cautividad del Parque Cinegético Experimental de El Hosquillo y durante horas o días vagaron libremente por nuestros montes. Hubo incluso quien sufrió algún ataque, recibiendo severas heridas.


La sabina: clases, usos y toponimia. Sabina monumental de Royuela

Sabina Monumental De Royuela

En PuraSierra ya dedicamos un artículo al enebro, primo hermano de la sabina, en el cual comentamos que habría otro dedicado a ésta. Es éste el momento de hacerlo.

Poca presentación en nuestra zona, al menos en su forma arbórea, requiere esta planta. Formando parte de un género de especies denominado Juniperus, dos son las especies que encontramos frecuentemente en estas sierras. La primera, mayoritariamente llamada sabina, también denominada sabina albar o trabino, tiene el nombre científico de Juniperus thurifera. Es un árbol conocidísimo y muy extendido en las mismas. La segunda, también abundante aunque no tan conocida, es la sabina rastrera, científicamente denominada Juniperus sabina. Difícilmente supera un metro vertical, por lo que no se califica como árbol.


Las setas: generalidades, hongos serranos más populares y toponimia

Macrolepiota procera

Hablar de popularidad refiriéndonos al mundo de las setas y aplicándolo al ámbito geográfico de nuestras Sierras, no es realmente hablar de algo muy importante. Ya dijimos en otro artículo, titulado La leyenda negra de la seta de los caballeros, que nuestra zona se ha encontrado históricamente en la parte micófoba (con escaso interés por las setas) de España, por otro lado mucho más amplia que la micófila (lo contrario). Para entendernos, esto significa que una reacción normal para uno de nuestros mayores ante la contemplación de un Boletus edulis, pongamos por caso, podría haber sido aplicar al hecho la más completa indiferencia o, incluso, no contener las ganas de disparar un penalti. Desde luego, jamás habría pensado en comérselo, ni siquiera en plantearse si podría ser comestible.

Todos sabemos que las cosas hoy en día son muy distintas. Pero la realidad era ésta, por mucho que digan algunos, y salvando las excepciones que más abajo comentaremos, hasta hace no muchos años. Obviamente, estamos generalizando y no cometeremos el error de no decir también que en la España micófoba siempre ha habido personas micófilas e incluso micólogas, en el sentido más académico de la palabra.


El enebro: clases, usos y toponimia. Mucho más que ginebra...

Gálbulos de enebro común

El enebro, más que abundante en nuestra zona, es una planta muy conocida. Podría decirse que esto es así porque sus bayas (hablando con propiedad, sus gálbulos), en su variedad común, forman parte esencial de la ginebra, aguardiente que siempre ha estado en todos los sitios en los que se bebe alcohol pero singularmente presente en los últimos años por aquello de las modas y la globalización. Curiosamente la palabra española ginebra procede de la holandesa genever. Lo mismo ocurre con las palabras inglesas gin y geneva. La curiosidad reside en que genever significa enebro en español.

Una vez presentado nuestro arbusto, arbolillo o árbol (según la latitud, la altitud y otros factores -en nuestra zona difícilmente pasa de arbolillo de cinco metros de altura-), comentaremos que el enebro lo encontramos muy repartido por cualquier rincón, normalmente formando parte del sotobosque o parte del bosque más cercana al suelo, aunque también podemos verlo aislado, normalmente en terrenos soleados.


Toponimia: todo sobre el buitre. El Rincón Del Buitre

Buitre sobre la Muela De Utiel

La riqueza faunística de nuestras Sierras es enorme. Eso se refleja, lógicamente, en la toponimia de las mismas. Hay referencias, y en PuraSierra iremos viéndolas con tranquilidad, a todo tipo de animales tanto domésticos como salvajes, incluso con parajes representados por nombres de animales insólitos para estos lares.

Entre los animales salvajes presentes permanentemente en nuestro territorio, abundantes y fáciles de observar, incluso desde algunos pueblos, se encuentra el gran mago del vuelo y el planeo, el buitre. A la toponimia serrana derivada del mismo vamos a referirnos en estas líneas.

El Diccionario de la lengua española refiere en su primera acepción que el buitre es un ave rapaz de cerca de dos metros de envergadura, con el cuello desnudo, rodeado de un collar de plumas largas, estrechas y flexibles, cuerpo leonado, remeras oscuras y una faja blanca a través de cada ala y que se alimenta de carne muerta y vive en bandadas.


Toponimia: masegar, masegosa, masegoso y otras hierbas

Masiega

Son bastantes las palabras serranas que, partiendo de la raíz "maseg", vienen a nombrar parajes, ríos, arroyos e incluso poblaciones. A la lista iniciada en el título de este artículo habría que añadir masegarejo, masegosillo, masegosita y masegosito. Éstas son las otras hierbas a las que nos referimos en la cabecera.

Nunca mejor dicho lo de hierbas, puesto que el origen de todas estas palabras está en una planta que, allí dónde nace, coloniza amplios espacios. Su nombre común es masiega o mansiega. Por supuesto, es frecuente en nuestros humedales.

Es una planta que tiene un tallo de sección triangular. Sus hojas son alargadas y con el borde aserrado, tanto que hiere fácilmente a una mano que la sujete fuerte y se deslice rápidamente por ella. Llega a medir hasta tres metros y tiene flores ramificadas de color pardo, las cuales aparecen en verano. Soporta bien la sequía estival y la salinidad del terreno en el que se desarrolla. Su nombre científico es Cladium mariscus.

La característica que hace que la masiega despliegue una extensa toponimia es el lugar en el que crece. Sobre todo vive en orillas de cursos de agua tranquilos o lagunas. Se asocia frecuentemente con cañaverales, con los que comparte el suelo.


Toponimia: el zorro, ese gran conocido

Cara de zorro

El zorro, o la zorra, ya que la Real Academia Española considera ambos términos apropiados como genérico de la especie, es el nombre de un animal muy extendido por nuestras Sierras y más que conocido por todos desde niños.

Por algún motivo que se nos escapa, y siempre referido al animal que nos ocupa, al menos por estos lares es más nombrado en género femenino que en masculino.

Dada su abundancia, el amplio conocimiento del que disponemos de su actividad y biología, y su interactividad con el ser humano, con el cual no suele estar en buenos términos por motivos de todos conocidos, cabe esperar que haya un buen repertorio de topónimos en los que se nombra a esta criatura o bien a algún derivado de su nombre o de algún sinónimo. Entre los sinónimos, el único que conocemos que tenga uso en nuestra zona es el de raposo (o raposa).



Toponimia: sobre perras y perros. La Fuente De La Tía Perra

Acceso a la Fuente De La Tía Perra

Vamos a analizar los topónimos de la zona PuraSierra referidos a una palabra que designa a un animal. En este caso hemos elegido el perro y sus derivados. Incluimos en los mismos a los que se refieran a razas concretas y también los que incluyan la palabra o parte de la palabra, siempre y cuando claramente designen algo que tenga que ver con los canes.

Tras buscar en nuestra base de datos, y asumiendo que las palabras “Perrota” y “Perroques” (de las cuales desconocemos su etimología) procedan de la de referencia, encontramos 29 topónimos diferentes. Muchos de ellos son agrupables. Por ejemplo, del mismo “Despeñaperros” obtenemos el Barranco, el Estrecho, el Puntal y la Solana. Por lo tanto no estamos ante una cifra muy alta y concluimos que el perro no es un animal que genere mucha toponimia en nuestros montes.

Como en tantas ocasiones, el municipio conquense, debido a su tremenda extensión, recoge gran parte de los topónimos obtenidos.