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4 de julio de 2017

Los escasos, recónditos y venerables tilos. Usos, toponimia y visión fotográfica

Tilo en el Rincón de Rilaga (Cuenca)

Cada tilo serrano es un regalo de la naturaleza en forma de árbol. Y es que todos ellos son auténticas reliquias, vestigios de un pasado en el que las condiciones climatológicas les eran mucho más propicias. Muchos los consideran seres sagrados. Para otros, entre los que me incluyo, son míticos. Su escasez, así como su clarísima tendencia a estar en sitios recónditos y de difícil acceso, nos hacen sentir una gran veneración hacia todo lo que representan.

8 de abril de 2016

Dieciséis setas serranas de primavera


Este artículo forma parte de una serie que en PuraSierra comenzó con el titulado Las setas: generalidades, hongos serranos más populares y toponimia, al cual siguió otro identificado como Treinta setas serranas que hay que conocer. Ambos fueron publicados en tiempo de otoño.

Es de todos conocido que al llegar la primavera en la naturaleza se altera casi todo, y no sólo la sangre de ciertos mamíferos. En el mundo micológico, como no podría ser de otra forma, pasa lo mismo. En zonas frías, como lo es la nuestra, comienzan a proliferar de nuevo las setas. No es que en invierno no las haya habido, porque haberlas, haylas a lo largo de todo el año, pero en esa estación ni suelen ser abundantes ni fáciles de localizar.

9 de marzo de 2016

El boj, la planta amiga: características, usos y toponimia

Bujedal cercano a Valdemeca

Al pensar en el boj, lo primero que se me viene a la cabeza, como he citado en el título, es que es una planta amiga. Cualquiera que haya caminado mucho campo a través por nuestros montes, tanto en pendiente como en llano, se habrá encontrado en muchas ocasiones con que la maraña entre la que tiene que avanzar es casi impenetrable. Multitud de arbustos, muchos con temibles espinas, otros pegajosos y otros muy leñosos, dificultan el paso. Seguir adelante se vuelve entonces complicado y hay que hacerlo muy lentamente, no sin sufrir enganches y pinchazos, siempre mirando detenidamente las plantas que tenemos muy pocos centímetros por delante. Normalmente el agobio acaba en cuanto vemos al amigo boj. Sus flexibles ramas y sus pequeñas y frescas hojas convierten el martirio anterior en una agradable caricia natural, ante todo porque ya podemos caminar con libertad total sabiendo que, al menos por unos pasos, nosotros y nuestras ropas tendremos un aliado.


18 de octubre de 2015

La Cumbre Blume

Cruz De Blume (Cumbre Blume)

A las tres y cuarto de la tarde del 29 de abril de 1959, mientras su avión de Iberia con destino a Madrid despegaba del aeropuerto de El Prat de Barcelona, nada sabía Joaquín Blume Carreras de que una hora y cincuenta minutos después su trágica desaparición iba a escribir en el mapa para muchos españoles el nombre de Valdemeca.

Y es que el aparato, un bimotor Douglas FEC-ABC, desviado de su ruta original por una fuerte tormenta, fue a estrellarse contra la Sierra de Valdemeca, a algo más de cien metros en línea recta de la cima de Collado Bajo (o El Telégrafo). Unos 25 metros de altura impidieron que el avión pudiera remontar por encima de los 1839,40 que mide este pico, marcado como vértice geodésico por el Instituto Geográfico Nacional.