Libros serranos: Senderos de agua de la Serranía de Cuenca

Senderos de agua de la Serranía de Cuenca

Senderos de agua de la Serranía de Cuenca es un libro escrito por Antonio Virtudes Gómez y Antonio Virtudes Segarra, padre e hijo respectivamente, editado en 2014 como el número tres de la serie Miscelánea conquense por la Diputación Provincial de Cuenca.

Antes de nada me gustaría comentar lo acertado del título. Anuncia que el libro va a recorrer la Serranía desde los caminos naturales existentes desde siempre, los cauces de los ríos. ¿Hay mejores senderos que esos? ¿No son los mismos senderos que recorrían los gancheros, de los que, por supuesto, el libro se acuerda? ¿No son los mismos senderos que aguas arriba recorre un pescador con su cucharilla? Son los senderos de la vida que cada río va creando y manteniendo mientras fluye hacia su destino.


La leyenda negra de la seta de los caballeros

Cesta de setas de los caballeros

El mundo de las setas es mágico. Cuanto más profundizo en el mismo más convencido estoy de lo que digo. Y lo es tanto por los hechos insólitos que puedes leer acerca de cuestiones sobre diversas especies como, sobre todo, por las experiencias asombrosas que con el tiempo vas acumulando sobre las mismas y que no has leído ni oído en ninguna parte. Es por ello que es un mundo que a algunos nos apasiona.

Hecha esta reflexión, personal aunque transferible, y me consta que compartida por más aficionados, voy a hablar de una seta que arrastra una leyenda. No es una leyenda que tenga centenares de años ni que provenga de algún oscuro códice medieval. Tiene menos de dos décadas y no debería, ni siquiera, ser leyenda. Pero en este mundo honguero, del cual tanto se habla, sobre todo en ciertas épocas del año, y al que cada vez más gente se aficiona, las historias seteras se transmiten de boca en boca, se tergiversan por mala fe o simplemente por falta de propiedad, y acaban convirtiéndose en leyendas que, a pesar del rigor científico con el que se originan, generan desconcierto entre profanos, aficionados e incluso expertos. Aunque resulte paradójico, el hecho de disponer de tanta información a través de Internet, como en tantos otros casos, lo que hace es ahondar más en el desconocimiento final de mucha gente.


Libros serranos: 8 días a la semana. Una vida por los Montes Universales

8 días a la semana. Una vida por los Montes Universales

8 días a la semana es el título de una novela escrita por Ricardo Herranz Peris y publicada, en su primera edición, en noviembre de 2013. Es la ópera prima de este autor. Su subtítulo, Una vida por los Montes Universales, ya nos deja claro por dónde van a ir sus algo más de 400 páginas.

Ricardo Herranz desciende por línea paterna de la población de Griegos. Sus antepasados conocidos nacieron en lo más alto de la Sierra de Albarracín. En concreto, su abuelo Marcelino vino al mundo allí mismo en 1911.


La Cumbre Blume

Cruz De Blume (Cumbre Blume)

A las tres y cuarto de la tarde del 29 de abril de 1959, mientras su avión de Iberia con destino a Madrid despegaba del aeropuerto de El Prat de Barcelona, nada sabía Joaquín Blume Carreras de que una hora y cincuenta minutos después su trágica desaparición iba a escribir en el mapa para muchos españoles el nombre de Valdemeca.

Y es que el aparato, un bimotor Douglas FEC-ABC, desviado de su ruta original por una fuerte tormenta, fue a estrellarse contra la Sierra de Valdemeca, a algo más de cien metros en línea recta de la cima de Collado Bajo (o El Telégrafo). Unos 25 metros de altura impidieron que el avión pudiera remontar por encima de los 1839,40 que mide este pico, marcado como vértice geodésico por el Instituto Geográfico Nacional.


La Escrita

La Escrita (Peña Escrita)

Al Río Guadiela se le puede tildar justamente, entre otros calificativos, de caudaloso, peligroso, misterioso, histórico o sorprendente.

Efectivamente, desde sus inicios lleva mucha agua y está cuajado de espacios acuáticos puros, con profusión de vegetación de ribera y gran dificultad para cruzarlo e incluso para el baño. Multitud de narraciones de los municipios que atraviesa dan fe del gran número de personas con trágico final en sus verdosas aguas.

Efectivamente, existen muchos misterios a su alrededor, algunos de ellos relacionados con aspectos humanos prehistóricos o históricos, dado que en sus orillas el hombre ha habitado desde tiempos inmemoriales. Otros, en cambio, corresponden a asuntos sociales o científicos, e incluso geográficos. Es cierto, en la España del siglo XXI existen aún problemas geográficos sin resolver. La Hoz Del Guadiela (comúnmente conocida como Hoz De Tragavivos, nombre que da para pensar), la más bella de todas las que hay en estas Sierras, es testigo de alguno de ellos.


El curioso Término Municipal de Cuenca

Vista nocturna de las Casas Colgadas de Cuenca

Sobre la Ciudad de Cuenca, enclavada en el límite de la comarca tratada por PuraSierra, se han escrito océanos de letras. Aún quedan, no obstante, una infinidad por escribir. Para hablar desde perspectivas artísticas, culturales, paisajistas, históricas o de otros muchos puntos de vista, esta maravillosa ciudad de leyenda, con su casco antiguo declarado Patrimonio de la Humanidad, es un filón todavía por explotar. Alguien que quiera ver esta ciudad desde un punto de vista estrictamente geográfico se encontrará con muchísimas curiosidades. Veamos en un momento algunas de ellas:


Toponimia: todo sobre el buitre. El Rincón Del Buitre

Buitre sobre la Muela De Utiel

La riqueza faunística de nuestras Sierras es enorme. Eso se refleja, lógicamente, en la toponimia de las mismas. Hay referencias, y en PuraSierra iremos viéndolas con tranquilidad, a todo tipo de animales tanto domésticos como salvajes, incluso con parajes representados por nombres de animales insólitos para estos lares.

Entre los animales salvajes presentes permanentemente en nuestro territorio, abundantes y fáciles de observar, incluso desde algunos pueblos, se encuentra el gran mago del vuelo y el planeo, el buitre. A la toponimia serrana derivada del mismo vamos a referirnos en estas líneas.

El Diccionario de la lengua española refiere en su primera acepción que el buitre es un ave rapaz de cerca de dos metros de envergadura, con el cuello desnudo, rodeado de un collar de plumas largas, estrechas y flexibles, cuerpo leonado, remeras oscuras y una faja blanca a través de cada ala y que se alimenta de carne muerta y vive en bandadas.


Mina Pepita

Lignito en Mina Pepita

Fue mi amigo Gonzalo de Tragacete, septuagenario entonces y allá arriba ahora, quién me habló por primera vez de Mina Pepita. Incluso para él, gran conocedor de secretos serranos, lo referente a la mina no estaba del todo claro. Dudaba incluso, entre oro y carbón, de lo que allí se obtenía.

Hace ya muchos años de aquella conversación. Gonzalo me ubicó el sitio en alguna parte cercana a La Descarga, subiendo el Puerto Del Cubillo. No le he conocido otro error a la hora de señalar un paraje.

Durante esos años, sin prisa pero sin pausa, he perseguido la dichosa mina. Llegué a pensar que era una leyenda. Pastores, forestales y otras personas conocedoras del territorio no pudieron ayudarme. Mapas y documentos tampoco lo consiguieron.

Por fin, hace pocos años, di con la pista definitiva que me llevó a Mina Pepita. No era un invento de Gonzalo ni ninguna leyenda. Es una mina de verdad y allí está, dónde siempre ha estado. En medidas serranas, por cierto, bastante alejada de La Descarga.

Esta pista me la facilitó el uso de una herramienta inexistente en los primeros años de búsqueda. Se trata de Internet. Ahí fui encontrando distintas referencias a Mina Pepita hasta hacerme una idea de su ubicación. El resto fue trabajo de campo.

Se encuentra situada dentro del Término Municipal de Cuenca, en el Monte de Utilidad Pública número 117 de la provincia, denominado Pie Pajarón. Si alguien quiere la ubicación exacta, se la proporcionaré gustosamente.


Toponimia: masegar, masegosa, masegoso y otras hierbas

Masiega

Son bastantes las palabras serranas que, partiendo de la raíz "maseg", vienen a nombrar parajes, ríos, arroyos e incluso poblaciones. A la lista iniciada en el título de este artículo habría que añadir masegarejo, masegosillo, masegosita y masegosito. Éstas son las otras hierbas a las que nos referimos en la cabecera.

Nunca mejor dicho lo de hierbas, puesto que el origen de todas estas palabras está en una planta que, allí dónde nace, coloniza amplios espacios. Su nombre común es masiega o mansiega. Por supuesto, es frecuente en nuestros humedales.

Es una planta que tiene un tallo de sección triangular. Sus hojas son alargadas y con el borde aserrado, tanto que hiere fácilmente a una mano que la sujete fuerte y se deslice rápidamente por ella. Llega a medir hasta tres metros y tiene flores ramificadas de color pardo, las cuales aparecen en verano. Soporta bien la sequía estival y la salinidad del terreno en el que se desarrolla. Su nombre científico es Cladium mariscus.

La característica que hace que la masiega despliegue una extensa toponimia es el lugar en el que crece. Sobre todo vive en orillas de cursos de agua tranquilos o lagunas. Se asocia frecuentemente con cañaverales, con los que comparte el suelo.