El Río Escabas a vista de pájaro: Visión geográfica y fotográfica. Segunda parte

Puente peatonal en el Río Escabas

Esta es la segunda parte del artículo que recorre virtualmente el Río Escabas, tanto geográfica como fotográficamente. Vamos a ver aquí el itinerario y los alrededores de su cauce a lo largo de las cuatro imágenes a vista de pájaro que quedaron pendientes en la primera, la cual puede verse en este enlace. Conviene haber leído en la misma, al menos, la introducción inicial sobre lo que es este fantástico río serrano. En todo caso, a continuación se reproduce el mapa que representa su cuenca hidrográfica y la tercera fotografía aérea (la última que vimos en la primera parte), la cual enlaza con la que se verá inmediatamente después:

Cuenca hidrográfica del Río Escabas
Cuenca hidrográfica del Río Escabas
El Río Escabas a vista de pájaro (imagen 3)
El Río Escabas a vista de pájaro (imagen 3)
Seguimos avanzando al ritmo de las aguas del Escabas. A continuación, vamos a ver la fotografía aérea número 4. Conecta con la anterior en la marca de color rojo etiquetada como "3".

El Río Escabas a vista de pájaro (imagen 4)
El Río Escabas a vista de pájaro (imagen 4)
Como puede verse en el mapa inicial, tras atravesar el término municipal de Poyatos, el Escabas entra de nuevo, en un corto trecho, en el de Cuenca. El paraje más resaltable en ese intervalo, completamente paralelo a la carretera que une Poyatos con Cañamares, es la Fuente Del Cayo (originalmente, Fuente Del Tío Cayo), origen de un área recreativa, zona de baño incluida, para disfrute de sus usuarios. Un poco más abajo, la Poza De Las Puercas ofrece un lugar más aventurero y peligroso para sumergirse en las cristalinas aguas de nuestro río.

El siguiente término municipal en el que entramos es el de Fuertescusa. Es casi tan "escabista" como el de Poyatos. Suprimiría el "casi" si no fuera porque al norte de su territorio existen unos pocos manantiales que entregan su agua al Río Cuervo (ver el artículo de PuraSierra titulado El Río Cuervo: Una visión geográfica y fotográfica) y también, a través del intermediario Río Palomares, al Guadiela.

En todo este tramo nuestro cauce ha formado un profundo valle. No baja encañonado, como en bastantes tramos iniciales, pero su ya más que significativo caudal ha modelado el terreno de forma que los altos y las muelas así formados, por su parte izquierda, están a más de trescientos metros verticales sobre su nivel. Por la derecha esa diferencia se amplía aún más. Sin embargo, al tener el terreno menos desnivel, el relieve es algo más suave. En las imágenes dispuestas a continuación puede verse el Escabas y su entorno en diferentes parajes dentro de ese tramo.

Ganado bovino en el Río Escabas
Ganado bovino en el Río Escabas
El Río Escabas bien cargado de agua
El Río Escabas bien cargado de agua
Valle modelado por el Río Escabas
Valle modelado por el Río Escabas
Un hermoso puente peatonal de madera, del cual se puede ver una fotografía en la cabecera de este artículo, recibe a las aguas del río al llegar al paraje llamado Pozo De Los Barbos. Allí se encuentra una nueva zona de baño.

Hablando de barbos, hay que resaltar que el Escabas siempre ha sido un paraíso para los pescadores y los estudiosos de la fauna piscícola. Las truchas comunes están presentes, sobre todo en el cauce de alta montaña de su curso superior. En su momento era abundantísimo en todo su recorrido el cangrejo autóctono, como en prácticamente todas las corrientes fluviales de la zona PuraSierra, pero la afanomicosis casi acabó con la especie tras la temporada de pesca de 1978. Peces como barbos, bogas, cachuelos y otros, pueden observarse en numerosos tramos. Es una amenaza, sin embargo, la contaminación de las aguas que podría suponer el montaje de ciertas industrias agroalimentarias al final de su cuenca. Esperemos que impere el sentido común.

Un poco más abajo del Pozo De Los Barbos, la carretera que en todo momento le acompaña se desvía del mismo y el Escabas es cruzado por un par de puentes (el segundo se llama Puente De Las Labradas) aptos para vehículos a motor, pero no asfaltados. Este tramo tiene una longitud de unos cinco kilómetros en los cuales el río entra ya en la zona cubierta por la toma aérea número 5, la cual se presenta a continuación, no sin ver previamente una imagen del primero de esos puentes.

Puente sobre el Río Escabas
Puente sobre el Río Escabas
El Río Escabas visto desde el puente anterior
El Río Escabas visto desde el puente anterior
El Río Escabas a vista de pájaro (imagen 5)
El Río Escabas a vista de pájaro (imagen 5)
Podemos observar rápidamente que el trayecto que recorre el Escabas en el terreno que demarca esta nueva imagen corresponde a un gran meandro que la complicada orografía del lugar le hace describir. Justo en el punto que indica el vértice de esa enorme curva, el río alcanza la latitud más al norte de todo su cauce (recuérdese que en la esquina superior derecha de la imagen está la indicación de los puntos cardinales).

El otro curso fluvial protagonista de la fotografía aérea es el Arroyo Del Peral. Viene por la izquierda de la misma y desemboca en el Escabas antes de que este llegue a su máximo norteño. Nace en la Muela Del Rebollar (alta paramera delimitada por el Río Cuervo, el propio Río Escabas y algunos arroyos tributarios de uno u otro), tiene un discurrir bastante suave para lo que son los cauces serranos y deja en su orilla derecha la preciosa población de Fuertescusa. Esta puede verse perfectamente en la imagen, un poco más allá de la aparición del arroyo, en el centro y a la izquierda.

Podría decirse que el pueblo de Fuertescusa es agua por todas partes. Está situado en una zona riquísima en manantiales que originan arroyos aquí y allá. Muchas son las maravillas relacionadas con el líquido elemento que están a tiro de piedra de sus casas, pero contarlas aquí excede de las pretensiones de este artículo. No puedo dejar de citar, sin embargo, la Fuente De San Sebastián, situada en el mismísimo casco urbano, de muy justamente afamadas aguas para ser bebidas. Sus seis hermosísimos caños, que arrojan un caudal muy elevado aun en épocas secas, y el antiguo lavadero anexo, forman un rincón inolvidable.

Fuertescusa
Fuertescusa
Fuente De San Sebastián (Fuertescusa)
Fuente De San Sebastián (Fuertescusa)
Como se ha comentado más arriba, la carretera que iba paralela al río desde Tejadillos se separa de la misma por unos cinco kilómetros. Es, por supuesto, la orografía de la zona la que lo provoca. Lo que hicieron los ingenieros que la diseñaron es abandonar el Escabas y buscar el Arroyo Del Peral. De esa forma, también pasa por Fuertescusa. En la imagen aérea puede visualizarse con exactitud el macizo montañoso que separa río y arroyo. Culmina en un alto, prácticamente situado en el lugar en el que se encuentra la marca roja "4". Su nombre, original y precioso, es El Cucurucho. Subir al mismo es algo que ningún visitante de estas tierras debería perderse (el blog Magia Serrana se ocupó de esta excursión en la entrada La cresta del Cucurucho en Fuertescusa). Veamos a continuación una vista del Escabas desde su cumbre:

Vista del Río Escabas desde la cumbre de El Cucurucho (Fuertescusa)
Vista del Río Escabas desde la cumbre de El Cucurucho (Fuertescusa)
Al otro lado del Escabas, antes de que este alcance la zona fotografiada, se elevan una serie de crestas montañosas que culminan en picos muy agudos, muchos de los cuales, si son muy verticales y tienen bordes afilados, recuerdan a cuchillos. Cuando hay varios muy juntos se denominan cuchillares. La más nombrada y curiosa de estas formaciones, aunque no es un cuchillar, se llama El CosterónMagia Serrana le dedicó dos muy buenas entradas. La más interesante es la titulada El Costerón de Fuertescusa (segunda parte) y su misterio.

El Costerón (Fuertescusa)
El Costerón (Fuertescusa)
El Arroyo Del Peral transcurre paralelo a la carretera hasta su desembocadura. Muy cerca ya de la misma los ingenieros citados antes se vieron obligados a tomar la decisión de alcanzar de nuevo el Escabas a base de voladuras en la cresta rocosa que impedía el paso. Así se construyó lo que es conocido como Puerta Del Infierno, bellísima sucesión de tres pequeños túneles en un entorno privilegiado y, además, uno de los iconos que hoy día representan a Fuertescusa.

Toda la carretera que, con mayor o menor cercanía, acompaña el discurrir del Escabas desde Tejadillos (en realidad desde Los Lagunillos, aunque allí tenga menos importancia viaria), es, verdaderamente, una gran obra de ingeniería civil, realizada en la primera parte del siglo pasado. Tal vez lo más espectacular de la misma sea la Puerta Del Infierno, pero todo su trazado es verdaderamente meritorio. Veamos un par de fotografías correspondientes al tramo actual:

Curiosa sucesión de curvas en la carretera que une Poyatos y Fuertescusa
Curiosa sucesión de curvas en la carretera que une Poyatos y Fuertescusa
Puerta Del Infierno (Fuertescusa)
Puerta Del Infierno (Fuertescusa). Fotografía de Magia Serrana
Tras recoger las aguas del Arroyo Del Peral, nuestro río, de nuevo con la carretera muy cerca de su orilla derecha, se amansa bastante. Después de que atraviesa el Pontón De Los Moros, casi en su punto más norteño, quedando esta entonces a la izquierda, el Escabas discurre por el Vado Ancho y, entre pinares y más pinares, entra en el término municipal de Cañamares y deja atrás el último desfiladero que lo separa de la amplia llanura a la que poco después arribará.

La tremenda cresta montañosa responsable de ese gran meandro que el Escabas describe en este trayecto corresponde a la zona que se eleva sobre la Dehesa Boyal De Cañamares, aunque sus elevaciones más pronunciadas (entre el Cerro Palomarejo y el Puntal De Los Barberos) están en el de término municipal de Fuertescusa. A media altura se suceden las formaciones rocosas (observables fácilmente en la fotografía aérea) que hacen prácticamente imposible el paso a los humanos hasta el río, una vez que este supera el citado estrecho. Por el otro lado tampoco hay paso fácil hasta llegar al Arroyo De Los Gamellones que, con sus 6,0 kilómetros de longitud, desemboca justo antes de que nuestro río alcance la localidad de Cañamares. El único posible, a través del Salidero Del Pajar, lo atraviesa el llamado Camino De Las Cañadillas.

Ya en la llanura, el Escabas forma una nueva vega antes de alcanzar esta localidad. Allí es embalsado y forma lo que se ha dado en llamar La Playeta, uno de las piscinas fluviales más populares de la provincia de Cuenca, marcada con una estrella de color rojo en la fotografía aérea. Siendo un puro curso fluvial serrano, más o menos desde Tejadillos sus aguas no son tan frías como las de otros ríos de la zona PuraSierra como el Cuervo, el Júcar o el Tajo. Pierde mucha altura al principio, de forma que, pasada la vertical de Poyatos, rompe a la baja la barrera de los mil metros sobre el nivel del mar. Ello, junto con la cada vez más cercana proximidad de tierras más densamente pobladas, contribuye a que, en verano, sea mucho más frecuentado para el baño que los citados u otros de la zona PuraSierra.

Sus transparentes aguas son retenidas por un pequeño dique, alcanzando una profundidad de piscina convencional, más que suficiente para el baño. El Ayuntamiento de Cañamares es el responsable de su mantenimiento. Muchísimas personas disfrutan en verano de ese lugar. Vamos a ver unas cuantas imágenes del sitio en diferentes épocas:

Antiguo cartel en La Playeta (Río Escabas, Cañamares)
Antiguo cartel en La Playeta (Río Escabas, Cañamares)
La Playeta en otoño (Río Escabas, Cañamares)
La Playeta en otoño (Río Escabas, Cañamares)
La Playeta en verano (Río Escabas, Cañamares)
La Playeta en verano (Río Escabas, Cañamares)
La Playeta en una crecida (Río Escabas, Cañamares). Obsérvese la escalera tras el árbol
La Playeta en una crecida (Río Escabas, Cañamares). Obsérvese la escalera tras el árbol
Crecida del Río Escabas en La Playeta (Cañamares) y puente de la carretera que va a Cañizares
Crecida del Río Escabas en La Playeta (Cañamares) y puente de la carretera que va a Cañizares
El Río Escabas se ha hecho adulto a estas alturas. En la amplia vega formada antes de llegar a Cañamares el producto estrella es el mimbre. En esta zona de la provincia de Cuenca se cultiva hasta el 80 por ciento del total nacional, y es Cañamares la población con mayor producción. En la ruta del mimbre, creada por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, se integran las localidades indicadas en la fotografía, tomada en Priego, dispuesta a continuación. Las que figuran detrás corresponden a dos momentos en el ciclo vital del mimbre. En primer lugar, su madurez, que ocurre al final del otoño y principio del invierno y, en segundo, la recolección, la cual se realiza a lo largo de esta última estación.

Ruta del mimbre
Ruta del mimbre
Mimbre terminando de madurar a la orilla del Río Escabas
Mimbre terminando de madurar a la orilla del Río Escabas
Recolección del mimbre (Cañamares)
Recolección del mimbre (Cañamares)
Para finalizar el recorrido de la quinta fotografía a vista de pájaro, el Escabas llega por fin, tras dejar a su izquierda el Camping La Dehesa de Cañamares (citado en el artículo de PuraSierra titulado El pino laricio, primordial en la botánica serrana), a este pueblo, situado en una extensa llanura cubierta de labores, solo abierta hacia el sur, por donde discurren cauces tributarios, precisamente, de nuestro río. Por el resto de los puntos cardinales el pinar acaba con los cultivos.

Cañamares tiene, como Poyatos, un término municipal completamente "escabista". Todas sus aguas acaban o en nuestro río o en algún curso que, directa o indirectamente, las lleva al mismo. Es un pueblo muy llano, de los pocos serranos que son así. Más grande que los citados hasta ahora, con unas comunicaciones más llevaderas que las de los más altos y una agricultura que siempre ha dado para algo más que la simple subsistencia, podemos contemplarlo justo debajo de la marca "5" en color rojo de la última fotografía aérea. Veamos a continuación una imagen del mismo, justo antes de la correspondiente a la señalada con el número 6 a vista de pájaro.

Cañamares
Cañamares
El Río Escabas a vista de pájaro (imagen 6)
El Río Escabas a vista de pájaro (imagen 6)
Llegando a Cañamares, el Escabas ha perdido gran parte de su indómito carácter serrano. Pero ha sido por un corto trecho porque, una vez concluida su llanura, el río va a formar la espléndida Hoz De Priego. Para ello va a partir en dos la última formación orográfica importante que se interpone en su camino. Tras ello ya nada le impedirá, tranquilamente, arribar a Priego (señalado en la última fotografía con la marca en color rojo número "6"). Todo esto es, básicamente, lo que se observa en la misma, aunque vamos a desbrozarlo con más calma.

Justo antes de empezar a formar la hoz, el río abandona el término municipal de Cañamares y llega al de Priego. Ahí encontramos las ruinas de varias edificaciones levantadas en su día para generar energía hidráulica. Allí está lo que queda del Molino De Los Barrales, con su pequeña presa. En la inscripción que aún puede leerse sobre su puerta principal figura la leyenda "Fábrica de harinas Santísimo Cristo de la Caridad".

Molino de Los Barrales (Priego)
Molino de Los Barrales (Priego)
En esta zona el Escabas sí que es generoso en molinos y otras edificaciones hechas para aprovechar la energía de sus aguas. Hasta cuatro molinos en ruinas se contabilizan en Priego, aparte del ya nombrado. Son, ordenados según llegan a ellos las aguas, el Molino Del Estrecho, el Molino De La Peña, el Molino De Don Juan y el Molino Del Parral. Puede que antiguamente hubiera alguno más. También hay constancia de al menos un par de batanes. Un salto de agua en el río lleva el nombre de Cascada Del Batán.

Molino Del Estrecho (Priego)
Molino Del Estrecho (Priego)
Salto de agua del Río Escabas en la Hoz De Priego
Salto de agua del Río Escabas en la Hoz De Priego
Al entrar en la Hoz De Priego, la carretera, siempre paralela al río, cruza un puente. A partir de ahí, y hasta prácticamente la entrada al pueblo, el paisaje es de los que quitan el hipo. Paredes verticales, e incluso extraplomadas, caen sobre el estrecho desfiladero. Veamos algunas imágenes tomadas en diferentes estaciones y momentos del día:

El Río Escabas entrando en la Hoz De Priego
El Río Escabas entrando en la Hoz De Priego
El Río Escabas modelando la Hoz De Priego
El Río Escabas modelando la Hoz De Priego
La Hoz De Priego en un atardecer
La Hoz De Priego en un atardecer
La Hoz De Priego y la carretera que la recorre
La Hoz De Priego y la carretera que la recorre
En la propia hoz, muy elevado sobre la margen derecha del río, está el Convento De San Miguel De Las Victorias. Su historia es muy curiosa y su construcción responde a una promesa hecha por el entonces Conde de Priego sobre si él y sus hijos salían con bien de la Batalla de Lepanto. Fue inicialmente levantado en un lugar cercano al actual, sobre la antiquísima Ermita De San Miguel. Sin embargo, una serie de desprendimientos lo destruyeron y fue edificado de nuevo más tarde. A nadie puede extrañar, teniendo en cuenta que estaba debajo de una cingle rocosa. En las fotografías posteriores, muy similares, una con el Escabas y otra sin él, puede verse su soberbia ubicación actual. En ambas se encuentra al fondo. La página Santo Cristo de la Caridad de Priego ofrece valiosa información sobre este lugar.

Vista del Convento De San Miguel De Las Victorias (Priego) con el Río Escabas en primer término
Vista del Convento De San Miguel De Las Victorias (Priego) con el Río Escabas en primer término
Vista del Convento De San Miguel De Las Victorias (Priego)
Vista del Convento De San Miguel De Las Victorias (Priego)
Convento De San Miguel De Las Victorias (Priego)
Convento De San Miguel De Las Victorias (Priego)
La Diputación Provincial de Cuenca culminó en 2016 el proyecto de montar una vía ferrata en la Hoz De Priego. Su nombre oficial es Vía Ferrata De Priego y su impresionante recorrido está ahí, accesible prácticamente a todo el mundo, para disfrute de los aficionados a este tipo de aventuras y de aquellas personas que no tengan vértigo y quieran disfrutar de pasos realmente aéreos y paisajes irrepetibles sobre el lecho del Río Escabas (siempre, por supuesto, bien equipados). Sirvan este par de imágenes para ilustrar tan extraordinario itinerario:

Comienzo de la vía ferrata de Priego
Comienzo de la Vía Ferrata De Priego
Un tramo aéreo de la vía ferrata de Priego
Un tramo aéreo de la Vía Ferrata De Priego
Las dos partes en las que el Escabas divide la dificultad orográfica que se observa en la fotografía aérea se llaman Sierra de Valseco (la zona derecha) y Sierra Del Rodenal (la izquierda). En la primera preside el paisaje el Cerro De La Degollá, mientras que en la segunda hace lo propio El Escalerón o el Puntal De Los Frailes. Allí se ubica el Mirador Del Rodenal, desde el que se contemplan preciosas vistas. Para quien tenga interés en ver una gran perspectiva de ambas partes, este enlace es muy adecuado.

La voz "degollá" es la forma serrana de toda la vida de pronunciar la palabra "degollada". La curiosa Leyenda de la Cruz de La Degollá, difícil de creer, afecta a este cerro que es a veces citado como "el de las antenas". La tecnología actual ha conseguido que allí se encuentren un buen puñado de ellas.

Desde el año 2013 el Ayuntamiento de Priego organiza anualmente, con éxito, la subida al Cerro de La Degollá, carrera durísima para corredores de montaña que incluye un desnivel positivo de 1001 metros y trepa a las dos cumbres, una a cada lado del Escabas, con el consiguiente vadeo del mismo. Toda una serie de actividades se programan alrededor de este evento durante el cual Priego se viste de fiesta. Este es el cartel anunciador de la última edición, celebrada el 3 de diciembre de 2017:

Cartel anunciador de la subida al Cerro De La Degollá 2017
Cartel anunciador de la subida al Cerro De La Degollá 2017
El infatigable blog Magia Serrana tiene una recomendable entrada en la que se cuenta una excursión por, prácticamente, el mismo trazado que la carrera. Se titula, con toda lógica, Subida al Cerro de la Degollá.

Nuestro Escabas pasa muy cerca de esta población, privilegiado punto de encuentro entre las tierras alcarreñas y las serranas. Tras atravesar la Hoz De Priego, las suaves ondulaciones de las primeras le dan la bienvenida y le permiten, en sus últimos kilómetros, desarrollar un curso bajo bastante tranquilo. Siempre muy caudaloso, aún tiene que regar todos los fértiles campos pricenses (gentilicio de los naturales de este pueblo).

Priego es la cuna del genial Luis Ocaña, del que muchos pensamos, incluso hoy, que fue el mejor ciclista español de todos los tiempos. Frisando los mil habitantes, con una tradición artística de primer nivel en materia de alfarería, la de los tres ríos (Escabas, Trabaque y Guadiela) es una de las poblaciones más grandes de la zona PuraSierra. Tiene un periódico, Las Cuatro Esquinas, permanente y meritoriamente, actualizado en Internet.

La fotografía que figura a continuación presenta una vista del pueblo y la siguiente una de su campiña una vez que el Escabas ha concluido su itinerario a través de la hoz. En la misma puede verse vegetación mucho más alcarreña que serrana.

Priego
Priego
Campiña pricense con el Cerro De La Degollá al fondo
Campiña pricense con el Cerro De La Degollá al fondo
Como comenté más arriba, el nuestro es un río ganchero por antonomasia. Este es un tema que, por sí solo, da para redactar muchos artículos y sobre el que se han escrito libros y rodado películas. Excede de las pretensiones de este profundizar en el mismo, pero, hablando del Escabas, no se puede pasar por alto. Ya desde El Hosquillo se organizaron maderadas en su díaEn muchos puntos a lo largo de su recorrido se "embarcaban" las mismas. El Escabas era el cauce más próximo a los grandes bosques de pinos y el punto inicial del trayecto (como también lo eran el Cuervo, el Cabrillas, el Júcar, el Guadalaviar, el Cabriel y otros ríos serranos), el cual proseguía después por el Guadiela y, finalmente, el Tajo. Los destinos últimos podían ser varios, pero siempre bañados por la gran arteria ibérica que supone el último río citado.

En Priego hay una Asociación de Gancheros que todos los años, en verano, celebra unas jornadas gancheras. Con carácter bianual (antes era anual) organizan, además, un embarque de troncos de pinos en el Escabas. El siguiente cartel corresponde a las últimas jornadas, en agosto de 2016, en las que se realizó el mismo:

Cartel anunciador de las X jornadas gancheras en el Escabas
Cartel anunciador de las X jornadas gancheras en el Escabas
Una vez alcanzado Priego, solo nos falta una imagen a vista de pájaro por mostrar. La séptima y última presenta toda la vega final del Escabas y su despedida, entregando sus aguas a las del Río Guadiela. Aquí podemos visualizarla:

El Río Escabas a vista de pájaro (imagen 7)
El Río Escabas a vista de pájaro (imagen 7)
Observamos un terreno más suave que el puramente serrano, no exento de algunas zonas boscosas en la parte final del río. El Guadiela lleva dirección nordeste y recibe al Escabas en el paraje denominado Las Juntas (en la esquina inferior derecha de la fotografía), una vez este ha penetrado en el término municipal de Albendea.

Al Escabas, ya más que maduro, arriba por su izquierda su principal afluente, el Río Trabaque. Se observa perfectamente por el tono azul más claro del trazado de este.

Es el Trabaque un río con origen serrano y con casi todo su recorrido efectuado en tierras alcarreñas. Poco caudaloso, se ve más afectado que otros ríos por los periodos de sequía. Su cuenca hidrográfica, no obstante, tiene que surtir de agua a más tierras de regadío que las que encuentran el propio Escabas y el resto de sus afluentes en sus respectivos recorridos. Es un río mucho más humanizado que su destinatario y, por lo tanto, con una agricultura a su alrededor bastante significativa. Para entenderlo gráficamente, basta echar un ojo al mapa inicial en el que se observan todos las pueblos y municipios por los que discurre (muchos más que por los que lo hace el Escabas). En la última fotografía aérea también se ve claramente la importante superficie de labor a su alrededor.

Ve la luz en la Dehesa De Los Olmos, término municipal de Las Majadas, hermosísima zona serrana. Muy cerca de allí, a poco más allá de un kilómetro de su nacimiento, se desploma en una impresionante cascada, muy irregular en cuanto a su caudal. Poder disfrutarla es siempre una suerte, pero si lleva mucha agua se convierte en un auténtico privilegio. Veamos un par de fotografías de la misma, desde dos puntos de vista diferentes:

Cascada De La Casa De Los Olmos (Río Trabaque). Vista general
Cascada De La Casa De Los Olmos (Río Trabaque). Vista general
Cascada De La Casa De Los Olmos (Río Trabaque). Vista superior
Cascada De La Casa De Los Olmos (Río Trabaque). Vista superior
Tras esta cascada, el Trabaque discurre impetuosamente por su cauce. Es un tramo típico del curso alto de un río serrano. Entra en el término municipal de Arcos De La Sierra y, después de labrar un precioso desfiladero, el Estrecho De Arcos, comienza su periplo por anchas planicies salpicadas, de cuando en cuando, por nuevos estrechamientos. A su derecha deja un alto muy singular, El Picayo, emblema de la zona, que podemos contemplar en la siguiente fotografía, fantástica, ya publicada por PuraSierra en el artículo titulado Las mejores fotografías del invierno en nuestras Sierras tomadas por nuestros grandes fotógrafos:

El Picayo (Arcos De La Sierra). Fotografía de Javier López Arcas
El Picayo (Arcos De La Sierra). Fotografía de Javier López Arcas
Justo antes de llegar a Arcos De La Sierra, siempre rodeado de una bien conservada vegetación de ribera, recibe las aguas del Arroyo De La Fuente Del Enebro, uno de sus principales afluentes. El final del término municipal de esta población, con peculiaridades que la hacen interesantísima, sobre las cuales hay mucha información en el recomendable enlace indicado, marca la puerta de entrada del río a tierras alcarreñas.

Desde que recibe las aguas del Trabaque, al Escabas le quedan 6,6 kilómetros de recorrido. A lo largo de los mismos, atraviesa la Vega Cesma, supera un pequeño desnivel en la Cascada De Los Batanes, cruza del término municipal de Priego al de Albendea, corre entre la Vega Llana y la Vega De Llanes, deja a su derecha el monte de El Ardal (que arrastra un litigio entre el Ayuntamiento de Albendea y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha), alcanza las ruinas del ancestral Molino De Las Juntas y, por fin, en el paraje del mismo nombre, sus aguas se vierten al casi eternamente verdoso Río Guadiela.

A la altura de El Ardal existe un monumento bastante desconocido, como muchos otros de estas tierras, pero de un gran valor histórico y arqueológico. Se trata de la Ermita Mausoleo De Llanes. Es una construcción romana, originalmente de tipo funerario, del siglo IV, que ha pasado por muchas vicisitudes a lo largo de los años. En los últimos años ha tenido dos actuaciones por parte de la Diputación Provincial de Cuenca que la han dejado en un estado muy adecuado para que sus visitantes la disfruten. Juan Carlos Guisado di Monti y María José Bernárdez Gómez publicaron en la revista Memoria, la Historia de cerca un interesantísimo artículo sobre este monumento titulado Mausoleo de Llanes, el último tránsito hacia el Hades.

Muy próximo a la desembocadura en el Guadiela se encuentra el Centro Comarcal de Emergencias de Albendea, dedicado, sobre todo, a labores de prevención y extinción de incendios, cuya gestión está encomendada por la Comunidad Autónoma a la empresa pública Geacam (Gestión Ambiental de Castilla-La Mancha).

Las dos últimas fotografías de este artículo muestran el lugar (Las Juntas) y la forma en la que el Escabas, río que viene por la parte derecha en diagonal, acaba en el Guadiela, que es el otro río que se observa, fluyendo hacia abajo en las imágenes. En la segunda de ellas, que abarca una zona mucho más amplia, se observa el Centro Comarcal de Emergencias citado e, incluso, un helicóptero que acaba de despegar del mismo.

Las Juntas. Desembocadura del Río Escabas en el Río Guadiela. Vista de detalle
Las Juntas. Desembocadura del Río Escabas en el Río Guadiela. Vista de detalle
Las Juntas. Desembocadura del Río Escabas en el Río Guadiela. Vista general
Las Juntas. Desembocadura del Río Escabas en el Río Guadiela. Vista general
Hemos llegado al final de este viaje virtual por el Río Escabas. Es imposible en un solo artículo dar a conocer la infinidad de maravillas, tanto naturales como humanas, que se encuentran en su cuenca y a las que él mismo y sus afluentes proporcionan la vida. Muchas, por lo tanto, es seguro que se han quedado en el tintero. Pero el río siempre estuvo ahí, sigue ahí y, sin duda, cuando todos los que leemos esto nos vayamos, seguirá ahí. Por eso hay tiempo de volver sobre cualquier sitio olvidado o profundizar, ya que eso tampoco esto es posible en unas pocas líneas, en alguno de los citados.

Creo que la mejor forma de acabar es dejando que lo haga Diego Jesús Jiménez, el grandísimo poeta pricense y conquense de adopción, que tanto amó estas tierras y estas aguas, y que dedicó al Río Escabas las más bellas palabras que probablemente se hayan pronunciado alguna vez sobre el mismo:

Río Escabas
Diego Jesús Jiménez (1997)

A Mari y Antonio Merchante

Roza la palidez vencida de los sauces sus aguas;
baja lleno de sombras
que mi alma conoce. Yo lo recuerdo ahora, lento,
por las umbrías; en el atardecer: cuando deja
el olor inundado de las sábanas húmedas por entre los olivos.

Tiene la vieja luz de los nogales,
el resplandor descalzo de los suelos sagrados
donde oscuros aromas de maderas mojadas
habitan su penumbra. Entre el olor amargo
de los mimbres aún verdes y la lluvia, teje la claridad áspera
de la higuera su perfume dormido.

Lo ha estado haciendo el tiempo. En lo más hondo
de mi vida lo veo, deja
sobre mi soledad el sabor agridulce
de los viejos metales, un profundo silencio
de vegetal cortado. ¡Qué noches encendidas de música
han desvelado a mi alma! ¡Qué paraíso de sonidos la incendian!
En sus riberas silba
la luz fría del alba en la serpiente, y habitan sus palacios venenosos las víboras.
Lo recuerdo en los huertos
de la hoz, levantando
sus gozosos altares; o en sus púlpitos verdes
donde los lirios, solos, sobre los zopeteros, se incendian en las aguas
rodeados de espadas vegetales y sombras.
En él arden la zarza y el espino, mañanas con las flores
que de niños pisábamos. Nos dejaban sus aguas
el húmedo silencio de las alfarerías
y las fuentes; lo subían al pueblo nuestros ojos mojados. ¡Oh,
río que al recordarlo se detiene
en aquella mañana cuando, junio, radiante, desnudaba
los cuerpos más hermosos y, a escondidas, olíamos sus ropas
pues en ellas quedaban, todavía, los cuerpos
tibiamente encendidos por secretos aromas!
Anduve toda la tarde solo, como ahora estas calles
donde el tiempo se adhiere a sus cenizas lívidas.

Quiero ir a su lado; habitar su silencio de nave abandonada.
Hasta mi alma sola, llega su olor a invierno en los membrillos.
Llévate tú mi noche entre las aguas;
la solitaria noche por la que oigo mis pasos
que no saben hallarte, ¡oh río donde el cielo se hunde,
reflejado y altísimo,
como un oscuro pájaro al que llaman las sombras!

PuraSierra. Todos los derechos reservados © 2018

Pulsa este botón si quieres este artículo en formato PDF

5 comentarios :

  1. Muy completo e interesante. Me sorprende lo bien documentado. Enhorabuena y también al poeta. Yo hace muchos años que llamo al Escabas "El río de la Vida"
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Javi. Lo has bautizado a la perfección. Llena de vida un montonazo de terreno. E incluso su recuerdo mejora la vida de los que están lejos y siempre piensan en volver a su vera. Es un río imposible de olvidar para el que lo ha vivido.

      Eliminar
    2. Te puedo asegurar que así es.

      Eliminar
  2. Estimado Chema, aunque no tengo el honer de conocerte, qué trabajo más hermoso. Cada vez que te leo me siento dichoso de haber dado con tus palabras, gracias

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti, Juan. Me alegra que te guste. El Escabas es una de las constantes de mi vida. Siempre vuelvo a sus orillas y también a su cauce. Sentía la necesidad de mostrar algo de su tremenda belleza, aunque el que mejor la reflejó fue Diego Jesús Jiménez. Un abrazo,

      Eliminar